Suelo Técnico Elevado
El suelo técnico es un pavimento elevado formado por baldosas de acero de 600 x 600 mm, con núcleo de cemento, que se instalan sobre una retícula compuesta por travesaños atornillados a los pedestales metálicos, regulables en altura, fijados al suelo original. Se puede instalar hasta una altura de 900 mm.
Se recomientda en los edificios donde se requiere una altura importante del plenum para el paso de instalaciones. Se adecua a cualquier tipo de espacios porque la combinación acero/cemento proporciona a las baldosas un comportamiento excelente ante todo tipo de cargas estáticas, dinámicas o de impacto.

Resulta muy cómodo para los usuarios ya que la densidad de los materiales empleados, el peso de las baldosas y el buen ajuste entre sus componentes consiguen que sea tan silencioso como un suelo de obra de hormigón.
Cumple con los requisitos de la arquitectura sostenible al ser inalterable ante la humedad y la temperatura, por lo que se puede instalar antes de que el edificio esté totalmente acabado y de que los cerramientos se hayan completado. También asegura que con el tiempo las baldosas se puedan intercambiar o reutilizar en otra obra.